advierten por el riesgo de los tratamientos caseros

En el peor momento del confinamiento, y en una etapa en la que el vínculo de los pacientes con los profesionales de la medicina se vio interrumpido, la necesidad de mucha gente de «verse mejor» no tuvo pausa. Y eso llevó a muchas personas a iniciarse en el arte del «hágalo usted mismo» respecto, incluso, a tratamientos que deben ser realizados por profesionales.

Así lo advierten en un artículo, publicado en Clinics in Dermatology , en el que analizan casos de pacientes que desarrollaron complicaciones después de procedimientos cosméticos como la aplicación de ácido hialurónico, plasma rico en plaquetas (PRP) o exfoliaciones con ácido tricloroacético administrados en el hogar; debido a sus deseos de obtener mejoras sin asistencia profesional.

«Durante el cierre, las interacciones médico-paciente se reanudaron lentamente en forma de telemedicina, sin embargo, muchas clínicas cosméticas permanecieron cerradas. Al no poder buscar atención profesional, muchos se sintieron obligados a buscar opciones cosméticas fáciles de obtener, pero más riesgosas«, afirma Neelam Vashi, profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston.

Respecto a los casos analizados, indican que hasta la fecha, los pacientes sufren de anomalías continuas en la pigmentación de la piel y/o cicatrices, algunas de las cuales pueden llegar a ser permanentes.

Y añaden que si bien los procedimientos cosméticos, como los rellenos, tienden a ser muy seguros y tienen pocos efectos secundarios cuando los realizan profesionales con licencia, lo cierto es que pueden generar complicaciones al hacerlos en forma casera.

Los tratamientos como los peelings deben ser realizados en consultorios. Foto Shutterstock.

Los tratamientos como los peelings deben ser realizados en consultorios. Foto Shutterstock.

Por otro lado, el fácil acceso a material no chequeado sobre cómo realizarlos, incidió en su aumento. Según los investigadores, existe una gran cantidad de información errónea disponible, que mediante videos instructivos les enseñan a las personas cómo autoadministrar procedimientos cosméticos, información objetivamente incorrecta y a menudo transmitida por autoproclamados expertos no verificados.

«La existencia de sitios web de comercio electrónico ha hecho que la adquisición de productos fuertemente regulados, como rellenos dérmicos y compuestos peligrosos como el ácido tricloroacético y muchos más, sea exponencialmente más fácil«, explica Vashi.

Y agrega: «Muchos minoristas venden productos falsificados de calidad desconocida que contienen ingredientes prohibidos. Esto genera una situación que predispone a los pacientes vulnerables a ser aprovechados y pueden sufrir consecuencias no deseadas», explica Vashi.

Respecto a este punto, Adriana Raimondi, médica dermatóloga miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) explica que los productos «de buena calidad» no suelen adquirirse en la web.

«Nosotros trabajamos con productos provistos por empresas serias, y que no le venden a personas que no son médicos, son productos importados que tienen un número de lote; desconozco el submundo en el que se venden de otra manera, pero si siendo un producto de uso médico se vende por internet, es poco serio», analiza.

Peelings y depilación definitiva

Raimondi cuenta que no le tocó ver pacientes con cuadros de esa gravedad, aunque confirma que la interrupción del vínculo de las personas con los profesionales tiene consecuencias.

«Las cuarentenas generaron una desconexión de la gente con los tratamientos médicos, tanto de estética como de salud integral, y una demora en los estudios diagnósticos que es de conocimiento público», plantea.

Y agrega: «Desde el punto de vista de lo estético no me tocó ver ninguna atrocidad, o cuestión irreversible, pero sí irritaciones y quemaduras, por peelings autorrealizados, o abrasiones por tratamientos de limpieza con cepillos”, detalla.

Sin embrago, advierte: «La gente compraba cosas, se hacía tratamientos, y hay que tener en cuenta que en nuestra población en general hay fototipos altos, entonces hay personas con pieles más oscuras que pueden mancharse con mayor facilidad», explica.

En el mismo sentido, Ana Tettamanti, presidenta de la Sociedad de Dermatología de La Plata, relata: “He visto algunas complicaciones derivadas del uso de aparatología utilizada por las personas sin la capacitación adecuada para el uso de equipos y sin supervisión médica, como equipos de depilación definitiva u ondas rusas”, comparte.

“Pero no he tenido, afortunadamente, casos de pacientes que hayan realizado la aplicación de implantes de ácido hialurónico ni otras sustancias, lo cual sería algo sumamente grave ya que en manos no capacitadas es muy peligroso”, detalla.

Los riesgos de los tratamientos caseros

Los tratamientos realizados en el hogar pueden ir desde la elección de cremas faciales con ácidos, pasando por peelings caseros y llegando a la colocación de rellenos como ácido hialurónico. Cualquiera de ellos debe estar supervisado por un profesional, ya que tanto el tipo de crema como la concentración del ácido se determina según el tipo de piel y las necesidades de cada paciente.

“Ponerte un ácido en la cara es un procedimiento sencillo que cualquiera puede hacer desde el punto de vista de la aplicación, el problema son las concentraciones y la elección del producto adecuado según cada persona, en esto reside nuestra importancia como profesionales”, agrega Raimondi.

Las cremas con ácidos tienen distintas concentraciones y pueden o no ser indicadas según la historia clínica. Foto Shutterstock.

Las cremas con ácidos tienen distintas concentraciones y pueden o no ser indicadas según la historia clínica. Foto Shutterstock.

Tettamanti adhiere: “El uso de cremas con ácidos debe ser recetado y controlado por un médico. No podemos seguir rutinas de cuidado iguales para todas las pieles, porque no todas necesitan lo mismo. Lo que a una persona le puede servir para quitar una mancha a otro paciente lo puede irritar «, manifiesta.

Y agrega: «En la SAD se realizan campañas de concientización sobre estos temas. Es muy importante advertir a la población sobre estos riesgos», recomienda.

Respecto a, por ejemplo, los implantes de ácido hialurónico y otras sustancias, Raimondi aclara que si bien son procedimientos que pueden parecer sencillos, “tienen un montón de efectos colaterales y de ninguna manera pueden ser realizados por personas no experimentadas”, agrega.

En esa línea, Tettamanti añade: “En los rellenos de arrugas, el profesional que realice la práctica debe ser un médico capacitado, entrenado y con conocimientos de los territorios vasculares dado que la afección de los mismos puede derivar en complicaciones severas”, alerta.

¿Cuáles podrían ser las consecuencias a las que aluden las dermatólogas? “Algunos procedimientos frecuentes realizados en estética como la microdermoabrasión (puntas de diamante) y los peelings químicos pueden traer en manos inexpertas secuelas pigmentarias. El uso concomitante de cremas con ácidos o la exposición solar sin protección muchas veces complican estos cuadros”, advierte la dermatóloga.

“Es gravísimo, una locura, la aplicación de un implante (ácido hialurónico, hidroxiapatita de calcio) en manos inexpertas. El relleno puede ocluir un territorio vascular y provocar necrosis del tejido con secuelas sumamente graves”, acota.

Y profundiza: “Todo procedimiento estético facial puede tener efectos adversos si no se conoce el tipo de piel de la paciente, la anatomía del área a tratar y la historia clínica. El riesgo es mayor cuando se cae en personas que realizan procedimientos estéticos sin saber resolver las complicaciones que pudieran tener. El médico estudia y se prepara para minimizar cualquier riesgo”, acota.

La elección de sitios idóneos

Sin embargo, a la hora de elegir un centro estético o un profesional adecuado, muchas personas pueden toparse con lugares de dudosa calidad. ¿Cómo elegir el indicado para hacerse un procedimiento de este tipo?

“Lo primero es que se trate de una persona especializada, con título de dermatólogo o de cirujano plástico que forma parte o sea miembro de asociaciones médicas prestigiosas, sea ​​la SAD, o la Sociedad de Cirugía Plástica”, recomienda Raimondi.

«Averiguar el prestigio, conversar con el profesional, hacer todas las preguntas, yo particularmente soy partidaria de un paciente comprometido con su tratamiento, muchas veces recibo gente que me dice ‘ni sé lo que me pusieron’, nosotros aquí entregamos un comprobante con el lote de productos que colocamos, lo que hace a la trazabilidad del proceso», explica.

Por último, detalla qué cuestiones sí pueden realizar en casa: «Lo normal de un skincare de cuidado diario: higiene, hidratación, fotoprotección y poner algún producto antioxidante, eso se puede hacer en forma genérica, aunque recomendado según el tipo de piel por un profesional», concluye.


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