Cosecha y degustación de aceite de oliva, una experiencia diferente en un campo de Neuquén

“¿Algunas vez participaron de una degustación de aceite de oliva?”, dice Sol Lovera sommelier y guía turística de Praderas Neuquinas. La respuesta es «no» entre el público presente en este campo de Centenario, a unos 17 kilómetros de la ciudad de Neuquén. Y es que para poder apreciar al máximo los olores y sabores de este producto, hay que ejecutar correctamente la técnica de cata.

Seis botellas de diferentes variedades están acomodadas, una al lado de la otra, sobre una mesa de madera. En un envase pequeño de plástico, nos sirven la primera opción, un aceite hecho a partir de hojiblanca, una planta proveniente de Jaén, España. Promete ser el más suave de todos los que vamos a saborear.

Temperatura, aroma y oxígeno

“Para hacer la degustación hay que darle temperatura al vaso. Ponemos una palma de la mano por debajo del envase y otra por arriba y hacemos movimientos giratorios para que el aceite se mueva por las paredes y así se puedan percibir mejor sus aromas. Una vez en la boca, lo van a esparcir por todas partes. Al momento de ingerir, se necesita tragar con oxígeno”, nos enseña Lovera.

Degustación de aceites en Praderas Neuquinas.

Degustación de aceites en Praderas Neuquinas.

Este producto se destaca por tener un aroma con notas frescas a hierba, frutos secos y fruta madura.

Todos tenemos un plato con quesos, aceitunas y fruta. “La manzana verde es para limpiar la boca entre uno y otro”, explica.

Al de hojiblanca le siguen aceites de arbosana, arbequina, picual, coratina y un bivarietal de arbequina y arbosana. El favorito de todos los presentes es el penúltimo, obtenido de una planta de origen italiano. Se caracteriza por tener un aroma frutado muy alto, un sabor potente y un picante intenso. En boca se sienten notas a alcaucil, tomate verde.

Hay que darle calor al envase para percibir al máximo los aromas.

Hay que darle calor al envase para percibir al máximo los aromas.

Todos estos productos premium, que obtuvieron premios en concursos como ArgOliva y Baioc, nacieron de casualidad.

Y curiosamente, con una primera frustración. Hace 20 años, los dueños de este emprendimiento de Centenario, Mariana y Gustavo Mauad, visualizaron un campo de alfalfa y comenzaron a forestar para crear cortinas de viento. Sin embargo, cuando se hicieron los estudios de suelo, resultó que no era un lugar apto para esa plantar esa leguminosa.

“Los cultivos alternativos que se podían dar acá eran vid, granado y olivo. La vid quedó descartada porque creímos que la inversión era mayor, lo cual es cierto, pero hoy sabemos que la renta se consigue antes que con el olivo. La opción del granado también quedó descartada porque era para hacer jarabe para exportar. No era viable”, dice Mariana.

El olivar trabaja con seis variedades.

El olivar trabaja con seis variedades.

Actualmente, cuentan con 70 hectáreas sembradas con 6 variedades de olivos. A las ya mencionadas, se le suma koroneiki, de origen griego. Tiene más de 3.000 años y es considerada como la reina de la aceituna.

Tiempo de cosechar

Visitamos el olivar a fines de abril, en plena cosecha de arbequina, una variedad que además de tener cuadros específicos, se siembra en una hilera cada 10 filas de otra cepa ya que ayuda a la polinización.

Damián Martínez, el capataz, nos enseña la técnica de cosecha y nos invita a trabajar con él. Agarramos guantes y un rastrillo que lo deslizamos por la rama de los árboles para quitar los frutos. Las aceitunas caen sobre una extensa red apoyada en el piso.

“La cosecha es siempre manual porque nuestro suelo abajo es cemento indio (un calcáreo casi tan duro como el hormigón). Tuvimos que pasar con máquinas y romper las piedras para poder sembrar. Por eso, las raíces no pueden crecer en profundidad y están débiles. Si cosechamos con máquina, mueve demasiado a la planta y la destruye”, dice Mariana, la dueña.

Así se cosechan las aceitunas de forma manual.

Así se cosechan las aceitunas de forma manual.

“Además, de esa forma tampoco logramos una calidad óptima de aceite porque se cosechan grandes volúmenes y no alcanzamos a procesarlos”, agrega y explica que la aceituna tiene una acidez cero, pero cada minuto que pasa fuera de la planta se oxida y por eso es importante procesar lo antes posible. “Nosotros hacemos todo en menos de 7 horas y eso es clave para tener la calidad que ofrecemos”.

Los aceites extra virgen deben tener una acidez entre 0 y 0,8; cuanto menos, mejor. Estos tienen 0,2.

Si bien el aceite de oliva es el gran protagonista, en Praderas Neuquinas también producen su propia línea de cosmética a base del olivo, que incluye una crema reparadora y una bruma astringente, y miel, con colmenas propias.

El olivar de Centenario, Neuquén, tiene 70 hectáreas.

El olivar de Centenario, Neuquén, tiene 70 hectáreas.

Según los dueños, todos sus productos son fruto del arduo trabajo, el compromiso, y sobre todo, el respeto por lo que la tierra brinda.

“Tenemos que querer a nuestra Argentina y animarnos a apostar”, reflexiona Gustavo Mauad.

Miniguía

Cómo llegar

Con Aerolíneas Argentinas, a Neuquén hay vuelos para el 10 de junio desde $ 7.687, por persona, por tramo. Desde la capital provincial hasta Centenario son 17 km por RP 7.

En auto, desde Buenos Aires son 1.150 km. Tomar Au Ezeiza – Cañuelas. Continuar por RN 205 hasta San Carlos de Bolívar y combinar con RP 65. Seguir por RP 18, RN 143 y RP 20. En Veinticinco de Mayo tomar RN 151 y luego RP 7 hasta Centenario.

Qué hacer y cuánto cuesta

En Praderas Neuquinas ofrecen visitas guiadas por el olivar, almazara y degustación todos los días y cuesta $ 1.000 por persona. Se requiere reserva previa a través de www.praderasneuquinas.com.ar o al Instagram @praderasneuquinas.

Además, cada mes organizan algún evento especial como cocina a los fuegos, pintura y telar en el olivar, entre otras propuestas. Estas actividades cuestan entre $ 3.500 y $ 4.000 por persona y se anuncian a través de sus redes sociales.

Dónde comprar los productos

Tienen una oleoteca en la ciudad de Neuquén, donde venden todas sus líneas y delicatessen a base de oliva. Está en Roca 274.

En Centenario, donde se ubica el olivar, cuentan con un local donde se puede adquirir el aceite.

En Buenos Aires, sus productos están en Enrique Tomás en el Dot, en Gourmand en el Patio Bullrich y en los almacenes 1249 ubicados en Palermo, Recoleta y Retiro.

Neuquén. Enviada especial

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